
Otra vez la maquinaria arbitral,otra vez puntos regalados al madrid y puntos robados al contrario.En esta ocasión por parte de Daudén Ibañez,quien imbuido por el espíritu del descaro manifiesto decidió regalar un punto a los blancos y robarles dos a quienes jugaban en su casa.
Un mallorca que supo neutralizar al madrid, y a quien trató de neutralizar el árbitro, pitando cuando no había tan siquiera forecejeo y a veces ni contacto. Y así pasaron muchas y muchas jugadas en las que se impedía el contragolpe de los locales. Los jugadores se daban cuenta, y tras varias protestas al árbitro comenzaron las sonrisas irónicas que podíamos ver por televisión,esa sonrisa que los equipos pequeños emiten cuando se dan cuenta del robo que se avecina, porque ya se percataban de que podían reclamar cosas evidentes e incluso patalear, que todo iba a ser en vano.
Pero la afición no se resignaba. Y así nació la pañolada. Otra más. No porque su equipo jugara mal sino porque el jugador número doce del equipo contrario les estaba robando. Y me gustaría saber que puede alegar un árbitro cuando pita un fuera de juego estando el jugador en su propio campo, o cuando anula un gol buscando como pretexto una falta del delantero sobre el defensa, cuando fué dicho defensa (Sergio Ramos) quien habia arrollado al mallorquinista....y el árbitro había dejado seguir la jugada hasta que vino un gol que no le agradó,entonces quiso anularlo porque sí,sin mas. Y por último, un penalti a mano clara de Cannavaro, como las hemos visto en otros campos, en equipos grandes que compiten en la liga con los blancos y a quienes si les sancionan,y más aún a equipos chicos. Pero si la mano tiene color blanco se le supone involuntariedad, como si existiera el chip de la deducción o de "aprende psicologia en 3 meses con CCC".En fin,suma y sigue. El seguidor de los blancos que se atreva a festejar esta liga, no tiene ni verguenza ni conciencia, ni menos aún DIGNIDAD.









No hay comentarios:
Publicar un comentario