José Antonio Vera, presidente de la Agencia EFE; el exdirector de El
Mundo, Pedro J. Ramírez, el actual director, Casimiro García-Abadillo, el exdirector de
Marca y actual adjunto al director de El Mundo, Eduardo Inda. Federico Jiménez Losantos.
Jesús Álvarez, jefe de Deportes de TVE. Luis del Olmo, Luis María Ansón y Juan Luis
Cebrián, presidente de PRISA.
José María Aznar junto a su esposa y
alcaldesa de Madrid, Ana Botella. Esperanza Aguirre. Rodrigo
Rato, exvicepresidente de Aznar y expresidente de Bankia; Ignacio
González, presidente de la Comunidad de Madrid; Alberto Fabra,
presidente de la Generalitat Valenciana; José María Álvarez del Manzano,
exalcalde de Madrid; José Antonio Segurado e Isabel Tocino.
El juez
Javier Gómez Bermúdez y empresarios reconocidos como Juan José Hidalgo,
presidente de Globalia.
Luis Rubiales, presidente de la AFE.
Pero lo más asombroso e indignante fue la presencia de Marta Silva, abogada general del
Estado que se ha personado representando a la Agencia Tributaria como
acusación particular en el caso Neymar y exdirectiva del Madrid. Con experiencia en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, el Tribunal de Cuentas y el Ministerio de Hacienda, Marta formaría parte de la Junta Directiva de Florentino Pérez en el 2000 y en 2004. Seis años trabajando para el Real Madrid. Para 2004, Marta ya formaba parte de la constructora Sacyr (su presidente en Sacyr Vallehermoso era el tesorero del Club blanco) como secretaria del consejo de administración y también como responsable del área jurídica de la compañía.
El ministro de Justicia y amigo de Florentino Pérez, Alberto Ruiz-Gallardón, aprobaría el nombramiento de Marta Silva de Lapuerta como Abogada General del Estado en Enero de 2012.
El cocktel y la connivencia entre "constructoras", Hacienda, Justicia y grupos de poder como el Real Madrid es más que sorprendente.
El ministro de Justicia y amigo de Florentino Pérez, Alberto Ruiz-Gallardón, aprobaría el nombramiento de Marta Silva de Lapuerta como Abogada General del Estado en Enero de 2012.
El cocktel y la connivencia entre "constructoras", Hacienda, Justicia y grupos de poder como el Real Madrid es más que sorprendente.
