
Hoy, La voz de Galicia publica un artículo recordando que el Oporto de Mourinho eliminó en 2004 al Depor de Irureta en semifinales por medio de una expulsión injusta de Jorge Andrade en el partido de ida.
El central deportivista hizo un gesto a su rival (pero amigo) Deco, mientras el portugués estaba en el suelo. Al parecer se trató de una "patadita" en tono bromista, que fué interpretada como agresión por el colegiado Markus Merk.
El expulsado intentó explicar al árbitro que eran excompañeros de equipo, y no paraba de repetir "Es mi amigo, es mi amigo"...para demostrar el tono inocente del gesto, pero sus palabras no evitaron el desenlace injusto de aquel 4 de mayo en el estadio do Dragao.
Luego sería amonestado con amarilla Mauro Silva, que se perdería de este modo la vuelta.
El arbitraje fué definido como "perverso", por la permisividad del colegiado, que toleró patadas de todo color mientras las asestaran los de casa. Víctor, Pandiani, Valerón, Manuel Pablo, Naybet, Luque y Sergio tuvieron que ser atendidos por golpes. Los lusos tenían a siete apercibidos de sanción, pero ninguno de ellos vio tarjeta.
En la vuelta, el Depor también se quedó con diez jugadores, en esta ocasión porque el colegiado Collina toleró igualmente el juego sucio de los portugueses y sin embargo señaló un penalti en contra del Depor, con expulsión de Naybet. Ese gol decidió la eliminatoria.